En oncohematología, el abordaje terapéutico puede incluir distintas estrategias según el tipo de linfoma y su comportamiento clínico. En escenarios seleccionados, el especialista puede considerar terapias utilizadas en protocolos hematológicos, como
Venetoclax, Daratumumab,
Bortezomib o
Pomalidomida, dependiendo del diagnóstico, la línea de tratamiento y los objetivos terapéuticos. La selección debe basarse siempre en evaluación médica individual y seguimiento especializado.