En protocolos de inmunosupresión y trasplante, la elección del tratamiento depende del órgano trasplantado, el riesgo inmunológico y la evolución clínica del paciente. En determinados contextos, medicamentos como
Sirolimus 1 mg,
Everolimus 10 mg o Micofenolato 500 mg pueden formar parte del manejo terapéutico según evaluación médica especializada.