En oncología, la inmunoterapia puede integrarse en estrategias terapéuticas más amplias. En algunos escenarios, el especialista puede valorar tratamientos sistémicos utilizados en protocolos oncológicos, como
Paclitaxel,
Carboplatino,
Bevacizumab o
Olaparib, dependiendo del tipo de tumor, del estadio y de los objetivos terapéuticos. La selección debe basarse siempre en evaluación médica individual y seguimiento especializado.