En el abordaje del cáncer de pulmón y otras neoplasias tratadas con terapias sistémicas, el especialista puede considerar alternativas según el diagnóstico, el perfil molecular y la respuesta del paciente. En contextos específicos, se utilizan terapias dirigidas como
Osimertinib 80 mg, además de otros medicamentos que forman parte de esquemas oncológicos cuando están clínicamente indicados, como
Bevacizumab 400 mg. En algunos planes terapéuticos también pueden evaluarse opciones como
Erlotinib 150 mg o
Palbociclib 125 mg, siempre bajo criterio del oncólogo y con seguimiento médico.